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Efecto de los cambios de temperatura en un montacargas eléctrico

La humedad es la cantidad de vapor de agua presente en el aire, se puede expresar de forma absoluta o relativa, además varía según la presión y temperatura.


En el siguiente gráfico se muestra la variación en gramos de agua por metro cúbico para diversas temperaturas a nivel del mar.

En este gráfico se observa como la capacidad de retener agua del aire baja, conforme bajamos de su punto de congelación. Esta es la razón por la cual si venimos de una temperatura de -20°C donde la cantidad de agua prácticamente es cero y de repente pasamos a un área donde la temperatura es de 30°C, se genera una importante condensación sobre la superficie de los cuerpos expuestos a este cambio de temperatura.


Esta condensación se da en cualquier lugar donde el aire esté presente y por ende tenga la capacidad de recibir humedad ante el cambio súbito de temperatura. En un montacargas esto implica formación de agua dentro de los controladores, conectores eléctricos, sensores y todo el chasis.


Las buenas prácticas de operación suponen que los equipos trabajando en cámaras congeladas, deben de ser cargados en las precámaras, que normalmente están entre 0 a 5°C para evitar la condensación. Los cargadores V-Force de Crown pueden actualmente operar hasta en ambientes de -40°C sin que esto suponga ningún riesgo.


Los equipos para manejo de materiales que operan bajo el punto de congelación requieren de una protección extra en puntos estratégicos donde se forma agua, en estos puntos se instalan resistencias que mantienen la temperatura adecuada y evitan formación de hielo (normalmente en componentes eléctricos). Por otro lado, los ejes mecánicos y otros sistemas vienen impregnados con un material especial que desacelera el óxido producido por la condensación.

A nivel de la batería tipo plomo ácido, bajo condiciones bajo cero pueden llegar incluso a perder el 50% de su capacidad, es decir para una batería de 1000 Ah que nos daría 6 horas de trabajo continuo, en una cámara a -30°C posiblemente ronde apenas las 3 horas de trabajo. La curva de carga de los cargadores en estas baterías son diferentes, para dosificar la energía de la manera correcta y evitar deterioro prematuro de la misma.


En cuanto a la lubricación, los aceites utilizados a bajas temperaturas son de menor viscosidad para proporcionar una adecuada película protectora y lograr maximizar la vida útil de bombas hidráulicas, transmisiones y sellos hidráulicos.


Debido a estas condiciones físicas, no existe manera de evitar condensación en los equipos cuando los sometemos a un cambio brusco de temperatura y no hay forma de lograr un desempeño aceptable de equipos que constantemente entran y salen de una cámara de congelado hacia la temperatura ambiente.


Lo correcto es mantener separados los equipos que trabajan en temperaturas menores a 0°C de los equipos que operen sobre los 5°C, siendo la pre-cámara fría el punto de transición de la mercadería.


Además, se recomienda realizar las cargas de batería en la pre-cámara fría para evitar a toda costa la condensación sobre el equipo de manejo de materiales.


Finalmente, el componente más importante en este caso el operador, tampoco puede ser sometido a estos cambios bruscos de temperatura sin que empiece a experimentar trastornos de salud muy importantes.

La línea de montacargas Crown se adaptan a los ambientes más extremos y obtiene los costos de propiedad más bajos del mercado cuando se siguen las recomendaciones técnicas para cada aplicación en concreto.

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